Horizonte del capitalismo popular

Ekeko

El capitalismo popular consiste en empoderar económica y legalmente a la mayoría de habitantes de un país por medio del libre mercado, libre oferta y demanda de bienes y servicios, entendiendo al capitalismo como la satisfacción de necesidades con bienes y servicios producidos en masa para la satisfacción de la multitud, también conocida como la libertad económica plena al momento de dejar hacer la función empresarial liberándola de barreras innecesarias que no permiten a los pobres y clase media: crear, mantener y cerrar una empresa, asimismo, que las pequeñas y medianas empresas puedan competir con las grandes buscando la preferencia del consumidor con calidad y buenos precios.

Este sistema requiere de la competencia que permite que la acción humana y la innovación puedan mover y romper las relaciones de privilegio que existen entre algunos empresarios clientes de políticos gobernantes en una suerte de alianza mercantilista para optar por buenos negocios que favorecen a familiares, amigos, amantes y correligionarios, entonces, nos animamos a decir que el capitalismo popular es lo más democrático que puede existir, porque permite que cualquier persona con trabajo duro, ahorro y capital (sea mínimo en el caso de empresas startups), pueda triunfar en el mercado.

El capitalismo democrático nos muestra como el capital se dispersa (teoría de la dispersión), se descentraliza, y llega a varias manos logrando que grandes sectores que estaban sumidos en la extrema pobreza pasen a formar parte de la clase media, la “democratización del capital” significa tener un país de accionistas y propietarios, esto requiere que se tenga acceso eficaz a la propiedad privada con facilidad en los registros públicos sin excesiva burocracia; este capitalismo popular necesita de habilidades que obligan a los jóvenes no sólo tener conocimientos mínimos de gerencia y administración de empresas, ciencia y tecnología, sino también conocer los preceptos de finanzas en una suerte de apogeo de los gerentes, desde la escuela se debe leer libros básicos como: “Padre rico y padre pobre” para entender la lógica del capitalismo, no es lo mismo tener un emprendimiento en un sistema socialista que en una sociedad libre, donde se redistribuye la riqueza de una forma espontánea sin intervención de la “mano visible” gubernamental que favorece a los miembros del partido, quienes terminan siendo los ricos y poderosos de turno.

Los partidos de derecha se olvidan de grandes sectores: cristianos, gremiales, informales, transportistas, cuentapropistas, contrabandistas (comerciantes para nosotros), mercados populares de verduleros mayoristas, cooperativistas, mecánicos, agricultores, etc., quienes son seducidos por partidos de izquierda socialista que logran identificarse con estos electores por medio del uso demagógico del discurso de la extracción de la clase popular, origen indígena, raza, barrio, zona, etc. En sentido estricto, estos pequeños y medianos empresarios, son capitalistas porque tienen la propiedad de los medios de producción, además, tienen empleados o proletarios en su dependencia y no permitirían la expropiación de lo suyo, aquí radica el embuste de los socialistas al captar pequeños burgueses para conseguir votos y se muestra la incapacidad de los liberales para tener en sus filas a  propietarios y empresarios.

Por lo tanto, debemos fomentar la aparición de un partido liberal de masas que aglutine a los contribuyentes, gremiales, propietarios y empresarios, ese es un deber y objetivo racional, reconocemos que es un trabajo difícil desplazar la mentalidad anticapitalista en los capitalistas, y mostrar la impostura de la izquierda socialista con base popular en capitalistas, pero debemos hacerlo. ¡Viva el capitalismo para todos!