Blockchain y democracia liberal 2.0

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El blockchain –cadena de bloques– tiene sus raíces libertarias casi anarquistas, es la herramienta que los liberales clásicos y minarquistas no pueden dejar de considerar al momento de tratar de limitar el gobierno, si el fin es poner pesos y contrapesos a los poderes públicos no sólo se necesitan de leyes e instituciones sino aplicaciones concretas para frenar el avance del autoritarismo.

Veamos algunos principios sobre los cuales podemos aprovechar esta tecnología: 1. Descentralización. No existe ninguna entidad que tenga control total de las transacciones, hay una democratización de todas las operaciones, se rompen y eliminan las jerarquías, teniendo de esta manera una administración y un gobierno abierto. 2. Transparencia. Los datos son públicos en un código abierto para consulta de cualquier ciudadano, la cadena de bloques permite que cualquier movimiento económico, impuestos, donaciones e ingresos puedan ser consultados mediante la trazabilidad de uso y destino, esta característica responde como un libro de contabilidad seguro y confiable. 3. Incorruptibilidad. La información obtenida de manera criptográfica, mediante algoritmos exactos, no permite cambios, se tuvieran que cambiar todas las copias almacenadas en las diferentes redes de nodos y ordenadores, algo casi imposible.

Se pretende digitalizar todo el espectro burocrático, eliminar el papel, teniendo un portal electrónico ágil, eficiente, eficaz y económico, no se gasta en papel, tinta, copias, formularios, etc., los pagos son electrónicos mediante dinero digital o criptomonedas centralizadas o descentralizadas, de esta manera se eliminan las colas de una vez y para siempre. Los registros públicos de Derechos Reales se vuelven más confiables, eliminando los litigios sobre la propiedad, al tener datos seguros, la propiedad privada gana, se tiene capital.

Este e-gobierno, elimina funcionarios públicos supernumerarios, como vemos, se tiende a la automatización de los trámites, por lo mismo, un ejército de burócratas se vuelve innecesario en el gobierno limitado, pero necesario en el sector privado. La mayor parte de las acciones se realizan por inteligencia artificial, siendo innecesaria la presencia humana allá donde se puede exigir coimas y sobreprecios, los liberales asumen que mientras exista el Estado, existe la corrupción, ante semejante situación, mientras más grande sea el Estado más grande será la corrupción, entonces sólo podemos limitar el gobierno y tener un Estado mínimo, el blockchain es parte de la solución.

Los ciudadanos podrán acceder a certificados de nacimiento, historial médico, pago de impuestos, registro de propiedad de bienes inmuebles y muebles, registro de empresas, voto electrónico de representantes, renovación de cédulas de identidad y licencias de conducir, algunas transacciones inmobiliarias sin necesidad de notarios. Los matrimonios, divorcios, algunos procesos judiciales, estarán al alcance desde plataformas instaladas en sus computadoras o teléfonos inteligentes, bastará descargar y usar aplicaciones. La democracia se fortalece no sólo por medio de cabildos y asambleas digitales de participación masiva, sino por el uso de blockchain para definir y contar el voto en las elecciones de manera precisa.

Sin duda, las personas con mentalidad autoritaria utilizarán esta tecnología para control y vigilancia, lo que llamamos el Ciber-Estado, esto puede ocurrir con sistemas centralizados y uso de monedas digitales controladas por el gobierno, por lo que los libertarios deberán observar que el sistema sea descentralizado, donde los datos puedan ser almacenados en lugares cuyo único propietario de la información tenga el acceso, goce de privacidad e intimidad mediante blockchain seguro.

Los ciudadanos, para ser gobernantes, deberán estar preparados en esta revolución disruptiva, conocer no sólo el uso de la inteligencia artificial, Internet de las cosas, big data, smart cities, si no, principalmente blockchain.