El legado de Giovanni Sartori

El pensador Giovanni Sartori ha fallecido, pero sus ideas siguen presentes en quienes elegimos la sociedad abierta como ideal de vida, Sartori con Karl Popper y Hans Albert se han ocupado de teorizar los principios y bases de la democracia liberal.

 

Para Sartori era fundamental sanear las palabras que habían sido contaminadas por el socialismo, por eso se ocupó de teorizar sobre la democracia y otorgarle el significado original en su obra: “Teoría de la democracia” en sus dos partes, porque el socialismo se ha encargado de envenenar esta y otras palabras para obtener sus propios fines. Por ejemplo, el término “pueblo” ha sido y es utilizado para justificar matanzas, genocidios y violaciones por parte de demagogos y déspotas; la ambigüedad del término produce su mismo envenenamiento, Sartori nos recuerda sus distintos significados: 1. Pueblo, significa literalmente todo el mundo. 2. Pueblo, como una gran parte indeterminada, un gran número de personas. 3. Pueblo, como la clase pobre. 4. Pueblo, como una entidad individual, como una totalidad orgánica. 5. Pueblo, entendido como la mayor parte, expresada por un principio de mayoría absoluta. 6. Pueblo, entendido como la mayor parte, expresada mediante un principio de mayoría limitada. Como vemos, el término “pueblo” puede ser instrumentalizado según el interés político por eso ha sido vaciado de significado en la práctica.

 

Pero no se trata de una mera discusión de significado de palabras, es una batalla por la defensa del liberalismo ajeno a la democracia meramente etimológica y cuantitativa que es utilizada para beneficio del demagogo mediante el uso del voto de la mayoría, entonces, también debemos entender los principios republicanos y el imperio del Derecho: “cuando la civilización occidental optó por la ‘república’, de algún modo se pronunció por un ideal más moderado y prudente del ideal democrático”, debemos reconocer que la república es la expresión política de la filosofía de la libertad. Poner límites a la misma democracia que puede ser eliminada por una mayoría autoritaria, esos límites están presentes en una constitución, por eso, el constitucionalismo es la política del liberalismo, que se representa en el Estado constitucional.

 

Mientras más directa sea una democracia, la sociedad se enferma de “hipertrofia política” que tiene como resultado una “atrofia económica” de sus “ciudadanos totales”. Mientras más pendientes estén los habitantes de los asuntos políticos, más se empobrecerán, produciéndose un profundo desequilibrio en sus vidas, envolviéndose en una espiral de participación que hace que se descuiden de sus propios asuntos, de sus propios emprendimientos por causa de la inseguridad jurídica del mañana, por eso, la constitución no solo otorga derechos civiles y políticos, sino también asegura la libertad económica. Por todos estos motivos, decía que la “democracia de referéndum” es desastrosa y con toda probabilidad suicida.

 

Nunca temió a la dictadura de lo políticamente correcto, fue crítico del islamismo: “el Islam es incompatible con Occidente” y así trató los problemas de inmigración y multiculturalidad en defensa de la sociedad abierta, como Popper, creía que no se puede tolerar la intolerancia a riesgo de perder la tolerancia y la libertad. ¿Podemos comparar, por ejemplo, la migración de latinos y musulmanes en Europa?, claro, unos pueden asimilarse culturalmente a los principios de la democracia liberal más fácilmente sin imponer de manera violenta su forma de vida y su religión, pero esto no ha sido comprendido por quienes luego son víctimas de atentados terroristas que ponen en peligro la base misma de la sociedad abierta.